Hace falta valor

Cuando siento que tengo que competir o demostrar lo que “valgo” frente a otros, me bloqueo. De repente, olvido quién soy, se enciende el piloto automático y me convierto en una persona apática, alelada, insulsa y sin energía.

Durante años, pensaba que eso me ocurría sencillamente porque, llegado el caso, los demás eran mejores que yo. Pero, por fortuna, la vida a veces te atiza lo bastante fuerte, como para dejar de buscar una explicación conformista y pararte a pensar sobre cómo eres realmente y por qué no te sientes cómoda en determinadas situaciones.

Ahora sé que entre mis valores personales (personales, no universales y por tanto ni mejores ni peores que los del resto, ¡ojo!) no está el de ganar a costa de lo que sea. Me bloqueo porque, por ejemplo para mí, ser competitivo no es lo mismo que ser competente. Si intento comportarme como una persona competitiva, voy en contra de mí misma, por lo que en ese caso, nunca me sale bien.

Ser como un@ es, en muchos entornos (sobre todo los laborales) no está bien visto o no se valora y, desde luego, no te conduce a lo que ésta nuestra moderna sociedad, entiende por éxito. Por un lado, te dicen que “Lo importante es participar”, pero la realidad es aplastante: a quien suben al pedestal es al ganador

La debilidad y los temores de muchas personas son el caldo de cultivo para sembrar e instaurar conductas que poco o nada tienen que ver con lo que traemos aprendido de casa. Imagina que en el cambio del instituto a la facultad, te encuentras el primer día de clase con alguien a quien conoces. Puede que no fuera tu mejor amigo, pero es del barrio y os habéis visto crecer. Pues bien, cuando vas a saludarle, ves que está charlando con gente nueva y, llegado el momento, finge no conocerte y desvía la mirada. Ésa es la sensación que intento describir. Todos nos conocemos, porque en el fondo, no somos tan distintos. Pero en el momento en que los miedos, la envidia o la inseguridad se alían con la posibilidad o la ilusión de ser “más que los demás”, empezamos a cosificar a aquellos que precisamente, por ser similares a nosotros, podrían ocupar nuestro recién conquistado territorio.

No creo que sea cuestión de buena o mala gente (que haberla hayla, tanto una como otra), ni tan siquiera de jerarquías, pero sí pienso que muchas de las medallas en forma de ISO y chorradas varias en las que empresas y organizaciones emplean un buen dinero no son más que una manera de barnizar un problema mucho más importante que el de protocolizar si un correo se envía con copia al jefe de proyecto y copia oculta al director general o viceversa. Poner en una  página Web un apartado que se titule Misión, Visión y Valores, no elimina el analfabetismo emocional que reina en numerosas empresas y organizaciones, ni hace de ellas un lugar en el que sus “Recursos Humanos” tengan valor por ser quienes son, PERSONAS, no recursos.

 

 

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6 pensamientos en “Hace falta valor

  1. Genial!, y siento llegar tarde…
    ya no me siento la oveja negra, o marrón, o gris, o… a mí sí me gusta jugar.. hasta donde no se compite, luego, me retiro…. y me explico.

  2. Querida Amiga!

    Hace muy poco que descubrí que me pase la infancia, adolescencia y sigo…pensando y sintiendo que no me gustaba jugar cuando en realidad no era eso lo que no me gustaba. Cuando conocí la escritura creativa y empecé a soltarme en ese campo tuve la suerte de hacerlo de gente profesionales y personas maravillosas que sobre todo crearon ambientes ,muy cómodos para que yo me sintiera libre y sin miedos. Entonces descubrí que a mi no es que no me gustara jugar es que no me gustaba ni me gusta COMPETIR! No lo puedo soportar y cuando pienso en eso también se bloquean todas las ideas. Mi truco es hacer que todo en mi día a día sea jugar por jugar, obviamente que con responsabilidades pero conmigo misma. No hay nada que perder y se lo recomiendo a todo el mundo 😉
    Saludos y gracias por llevarnos a reflexiones siempre tan interesantes y necesarias 😀

  3. No hace mucho esos los departamentos de RR. HH. se llamaban “de Personal”, un nombre más ajustado, creo.
    Toda la situación económica actual es terrible, pero trae consigo algunas cosas positivas, como el hecho de que pienso que muchos nos hemos dado cuenta de que habíamos consumido humo (y no solo fumando). Certificaciones de “calidad” en el sector servicios, empresas que son solo imagen…
    Este blog es un remanso para pararse a pensar. Y por eso me encanta.

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