In (paciencia)

impaciente

Mantengo una lucha diaria contra la impaciencia. Gestionar esa sensación de que las cosas que se supone ya deberían de haber ocurrido, no terminan de ocurrir, se lleva buena parte de mi energía y, en su lugar, queda un poso amargo, mezcla de escepticismo y desencanto: ¿madurez?

Por más tozuda que sea la realidad, resulta complicado asumir que los tiempos se marcan solos. No hay deseo ni fórmula aceleradora capaz de gobernar el momento en que las cosas suceden. Sigue leyendo