Jugando en serio, ¿te apuntas?

lego7Hace unas semanas participé en una experiencia formativa basada en el uso de la Metodología Lego Serious Play.  No te voy a engañar, iba predispuesta a que me gustase y a sacarle partido. Solo con el título me tenían ganada:

  • Metodología: Y es que… “Si no sabes adónde quieres ir, cualquier camino sirve”. El método es el itinerario, un mapa que permite medir, comprobar, saber qué se puede/debe mejorar para optimizar el resultado. Sin método, se corre el riesgo de ir solo a pasar el rato. Y –al igual que te pasa a ti- el tiempo es uno de los recursos más valiosos y escasos de que dispongo.
  • Lego: descubrí este universo hace relativamente poco y le he dado ya tantas aplicaciones (herramienta didáctica, estimulación del aprendizaje, pensamiento lateral, un regalo que siempre funciona -tanto para peques como para peques grandes-, concreción de ideas…) que su valor para mí está más que amortizado.
  • Serious: porque para mí la formación es algo serio; es esencial en mi desarrollo profesional y es el engranaje que me conecta con el tipo de valor que aporto a cualquier proyecto profesional y que quiero seguir incorporando a mi caja de herramientas.
  • Play: por todo lo que encierra esa palabra. Jugar es crear, construir, elaborar estrategias, aprender a relacionarme con otras personas, disciplina, resolución eficaz de conflictos, autoconocimiento.

Pero además el desarrollo fue espectacular. La energía de Paco Prieto, que nos mantuvo en alto durante unas cuantas horas, unida al subidón de ir resolviendo retos y generando soluciones sin más herramientas que  unas cuantas piezas de Lego y la oportunidad de obtener valor real solo pensando con las manos, hicieron de la experiencia una valiosa llave más que incorporar a mi caja de herramientas.

A fin de cuentas, para mí ese es el valor de una formación. Llevarme materia prima que luego pueda transformar en soluciones a medida de mis necesidades.  Es lo que yo llamo “Efecto boli BIC”: lo más obvio es usarlo para escribir, pero también puedo darle otros usos donde me sea de gran utilidad.


lego3Esto no es solo un curso, y lo sabes

Quizá pienses que esto es relativamente fácil de conseguir.  Pero hay otra fortaleza que tiene esta metodología y que la hace especialmente útil para ti, que:

  • No dibujas desde que tenías 6/8 años
  • La redacción escrita no es tu fuerte a la hora de comunicarte con eficacia en entornos profesionales.
  • Las palabras se te atascan, ante situaciones delicadas o conflictivas

La metodología Lego Serious Play está pensada para desarrollar soluciones en un lenguaje fácil para todos. El de pensar con las manos.

Si lo llevamos al terreno de los entornos organizacionales, donde la gestión y resolución eficaz de conflictos constituye algo más que un escenario deseable, la metodología Lego Serious Play abre la puerta a una serie de utilidades, a partir de las cuales extraer valor para ti, tu equipo y tu organización.

  • Sirve para comunicar ideas complejas, a partir de un lenguaje sencillo y concreto.
  • Te permite desarrollar estrategias en tiempo real y alcanzar soluciones consensuadas.
  • El aprendizaje es vivencial y estimulante.
  • Es un catalizador para liberar el potencial e identificar el talento grupal e individual de quienes participan en las dinámicas.

Si quieres comprobar todo esto por ti mism@, tienes una excelente oportunidad de hacerlo, participando en la experiencia  “Resolución creativa de problemas a través de Metodología Lego Serious Play”.  En el enlace puedes ampliar toda la  información, pero te adelanto que:

  • Fechas: 2 y 3 de diciembre | 9 y 10 de diciembre (compatible con horario laboral: viernes tarde, sábado mañana)
  • Lugar: Gijón, Aula Dicampus Formación. Ctra. De Avilés, 18 – La Calzada (fácil acceso y aparcamiento)
  • Duración: 20 horas
  • Coste: 0 € (sí has leído bien, es de carácter gratuito)

Y si aún tienes dudas, escribe a formacion@dicampus.com y te aclararán toda la información que necesites.

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Experto en Meme Media

Yo meme conmigo...

Yo meme conmigo…

Todo está en Internet, es la herramienta que –supuestamente- ha hecho posible la democratización del conocimiento. Pero a veces tengo la sensación de que, en el día a día, lo único que conseguimos con ese fast food de contenidos, es perder el foco y contentarnos con lo anecdótico: nos quedamos en el meme.

Por ejemplo, mi campo profesional es la Comunicación y por tanto, me interesa el Social Media. Decido formarme, a sabiendas de que hacer un curso, por muy completo, extenso y práctico que sea, no me va a librar de seguir actualizando ese aprendizaje de manera constante.

Y ahí es donde empieza el caos. Hay millones de opciones: más cursos; canales especializados; blogs; tutoriales, ebooks… El problema es la selección y organización de todo ese contenido que –en teoría- me permite estar al día y ofrecer el mejor servicio posible en mi terreno profesional.

Encontrar formación e información útil, que no sea más de lo mismo, pero reformulado (lo que yo llamo contenido Frankenstein), que vaya más allá de unas recomendaciones, un listado de aplicaciones, una infografía o un puñado de frases ingeniosas resulta más complicado que llegar a tocarse la nariz con la punta de la lengua.

Igual es que tengo el día gruñón, pero me da la sensación de que, en esa carrera por ser el primero, por ser diferente, por tener presencia en todas partes, por hacer dinero rápido (aunque sea poco)…, se confunde la calidad con la cantidad. Y eso, no solo devalúa nuestro trabajo, sino que dificulta el acceso a una mejora continua real (que no esté basada en títulos de feria o nombres raros en el perfil profesional) con la que poner en valor nuestro propio conocimiento, más allá de meme.

Sigue construyéndote

Este martes tuve la oportunidad de escuchar el testimonio de dos personas que ejemplificaban, sin lugar a dudas, ese concepto que tanto escuchamos últimamente: el reciclaje profesional.

Una de esas personas es Alberto Sánchez Casado, Director de la empresa ABAMobile; y la otra, Esther R. Gómez, profesional del Social Media y actual Social Media Strategist en VIRATI.

Sus aportaciones se dieron en un contexto tan interesante, como necesario: LabRevolución, con quien tengo el orgullo de colaborar, iniciaba con el área profesional del Universo 2.0 y las Nuevas Tecnologías, una campaña bautizada como ‘Yo Quiero Ser’. El objetivo de la misma es ampliar a cualquier persona (pero fundamentalmente a los más jóvenes) el abanico de información y posibilidades a la hora de centrar su camino profesional.

Sigue construyéndote

Cartel promocional de la campaña promovida por LabRevolución

Por suerte o por desgracia, la clave de nuestro presente y futuro laboral ya no reside en ¿qué estudié? o ¿qué voy a estudiar?; sino en ¿qué quiero ser? y ¿cómo lo puedo conseguir?  Un planteamiento donde el ¿para qué? es la llave que finalmente resuelve no sólo ésta, sino buena parte de las ecuaciones vitales que nos traen de cabeza.

Está claro que la formación importa, y mucho. Aunque, a menudo, más que el argumento vocacional, pesan el entorno y las circunstancias (si me da la nota, si hay tradición profesional familiar, si mis amigos elegirán también esa opción, si tengo recursos para irme fuera a estudiar lo que quiero…). Pero importa, sobre todo, cuando descubres que lo aprendido tiene escasa aplicación en el mundo real en el que tendrás que desenvolverte y donde no existe ningún itinerario que no sea el que te marques tú mismo.

Esto no significa que lo estudiado no sirva; lo que quiero decir (y es algo que he podido comprobar en mi propia piel), es que el contenido de los ciclos formativos superiores y de larga duración no avanza, ni de lejos, al ritmo que exige el mercado laboral. Lo cierto es que el desfase empieza mucho antes, en una educación básica que sigue premiando la mediocridad y estandarización de su alumnado.

Por diferentes circunstancias, tanto Alberto S. Casado, como Esther R. Gómez, han terminado especializándose en sectores que ellos mismos han contribuido a ‘inventar’ y que, muy probablemente no se consolidarán, porque sencillamente seguirán transformándose.

La clave, como se dijo durante el encuentro, es estar en permanente aprendizaje,  alimentarse de muchos ‘pocos’, en vez de un solo ‘mucho’. De lo contrario, añado yo, seremos sólo el resultado de un sistema caduco, inservible, deformador de personas. No hay otra, toca seguir construyéndose.