San Juan enciende los nuevos proyectos

La noche de San Juan siempre me ha resultado particularmente especial. Me gusta todo lo que rodea a esta cita. Es un símbolo de renovación. El inicio del verano enciende la sensación de nuevos sueños por estrenar y compartir. Trae luz a proyectos que estaban en sombra y apaga los espejismos.

Uno de esos proyectos que alumbra al fin este solsticio de verano es el espacio Web que he creado para Manuel y Maruja, el alma de las Casinas Rurales de San Martín de Villanueva, en Trevías (Valdés).

Hoy, en la noche más corta, te dan la bienvenida:

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Tú y yo estamos conectados

Vale, que sí, que San Valentín es una patraña, un invento comercial y que el amor hay que demostrarlo todos los días y bla, bla, bla… Pero hoy, esta fecha y su ñonería son la excusa perfecta para compartir una imagen que expresa a la perfección lo que servidora entiende por Comunicación. A fin de cuentas, eso, Comunicación, es lo que tenemos para demostrar cualquier clase de amor, no sólo el romántico.

Porque me chiflan los vinilos y las ilustraciones de Anna Llenas, porque sí, lo confieso, estoy enamorada, porque la imagen es absolutely Tráfico de Emociones y porque, aunque no seas consciente, tú y yo estamos conectados.

Tú y yo estamos conectados  (ilustración de Anna Llenas)

Tú y yo estamos conectados (ilustración de Anna Llenas)

Éxito = cerebro + corazón + un par de…

Cerebro, corazón y… experiencia es la palabra que elegí para completar el texto de la página de inicio de mi proyecto de Marketing Social de Contenidos. Cuando estaba a punto de ‘soltar’ la Web, le comenté (bastante agobiada) a mi amiga y salvadora Natalia Quintanaque no me convencía el aspecto de la imagen corporativa del proyecto. Concretamente, le dije que el dibujo de los globos de contenido me recordaban a un par de…. (puestos al revés)

Bueno, juzgad vosotros mismos:

Mi nueva Web: Tráfico de Emociones

Página de inicio de: Tráfico de Emociones

El caso es que hoy, revisando mi muro de Facebook me he topado con esta ilustración de Typewear

En Tráfico de Emociones estamos cocinando...

En Tráfico de Emociones estamos cocinando…

Y oye, qué feliz coincidencia. Realmente, y hablando mal y pronto, además de corazón, cerebro y experiencia, echarle ‘un par’ a las cosas que hago y a los retos que se me presentan es algo que también me caracteriza, así que bueno, pretendidamente o no, me siento totalmente identificada con el logo de la Web (que por cierto, es de Manu Vaca).

Sobre si la receta funciona o no, aún estamos cocinando… 

Tu empresa está en redes sociales, ¿y de qué te sirve?

“Los Social Media son como el sexo adolescente. Todo el mundo quiere hacerlo, nadie sabe cómo y, cuando por fin lo hace, se sorprende de que no sea para tanto”. (Avinash Kaushik, analista de Medios Sociales)
Imagen usos redes sociales

¿Para qué sirven las Redes Sociales?

Hace unos días asistí a las I Jornadas SmartDays, celebradas en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. Entre otros muchos aspectos relacionados con el Social Media, se puso de manifiesto algo que, de puro obvio, parece que se nos escapa a los profesionales de la Comunicación: trabajamos con herramientas cuya rentabilidad no sabemos -o no consideramos necesario- explicar a sus beneficiarios, ya sean estos reales o potenciales.

El oportunismo, la crisis y el desconocimiento tienen mucho que ver en este caos media reinante. Se ha generado tal ruido con esto del Marketing Online y la presencia de las marcas (sí, olvídate de ser empresa, en el mundo del Marketing, tu gente y tú sois una marca) en Internet, que da la sensación de que se está por estar, sin un objetivo claro, o peor aún, esperando que quien ¿gestiona? vuestra presencia en la red haga magia y aumente las ventas en un par de meses, solo porque os han abierto un perfil en Facebook, otro en Twitter y uno de regalo en Google +, compartiendo: -en el mejor de los casos- contenido original, pero que poco o nada tiene que ver con los valores de tu marca; o contenido de terceros, tan archicompartido por otros o tan obsoleto, que el periódico de ayer le resultaría más novedoso y atractivo a tu impresionante cifra de seguidores de humo (sí, ese listado de personas que le han dado al ‘Me gusta’ por compromiso o porque esperan que les tengas en cuenta como candidatos a la oferta de empleo que acabas de anunciar).

El Social Media no va de vender, sino de generar conversación; de decirle a los usuarios, a nosotros mismos como parte de ese colectivo (todos, a fin de cuentas, somos clientes de otros) que su opinión -la mía y la tuya- cuenta e influye en la mejora de eso que, como marca o empresa pones a mi disposición.

Creo que es hora de que las empresas, las marcas o como quieras llamarlo, comiencen a entender de qué va todo esto de la Comunicación Social. Y no comprendo por qué los profesionales de la Comunicación no damos más importancia a ‘evangelizar’ sobre la importancia y las ventajas a corto, medio y largo plazo de una buena hoja de ruta (la palabra estrategia siempre me ha sugerido una connotación negativa) comunicativa, antes que a imponer con ruido, promesas de venta rápida, SEO/SEM y estadísticas infladas unos servicios que, planteados de este modo, solo conducen al estancamiento de las marcas y al descontento de los usuarios/consumidores.

Estamos en el aire

Mi nueva Web: Tráfico de Emociones

Mi nueva criatura: Tráfico de Emociones

Es año nuevo, toca hacer recuento; reescribir ese plan que ni siquiera recordamos haber hecho. 

Al fijar la vista, con ánimo corrector, aparecen los borrones. Salidas de margen y torceduras llenan las hojas de ese cuaderno que estrenamos con la intención de escribir recto, con buena caligrafía; algo que solo nos dura las primeas líneas de cada página. Luego, los dedos enferman de pereza terminal y nos hacemos adictos a la desidia, las prisas, los atajos y otros opiáceos.

El tiempo, con sus trazos fantasma nos explica que este aquí y este ahora, lo hemos construido nosotros, a base de urgencia por alcanzar la nada y de autojustificación.

Y no es porque hoy sea hoy, pero me he cansado de ponerme excusas y este 1 de enero, que ya casi toca su fin, marca un principio, un parto singular: se trata de una criatura pequeña, algo dispersa; en eso nos parecemos. Pero un hijo es un hijo, hay que quererlo así.   

Hoy, tras muchos años como idea sin rumbo y unos meses de proyecto en gestación, esa moneda que paseaba confiada entre los nudillos del prestidigitador, está a punto de ir más allá y traspasar el umbral del truco conocido.

Si hace un año despedía 2012 con la sensación amarga de quien ve esfumarse todas sus certezas, comienzo 2014 nerviosa, ilusionada, convencida de que ahora toca saltar, aunque no sea capaz de ver la red bajo mis pies.

Se acabaron los ensayos. Basta de retoques. Sí, hay fallos de guión, vestuario, escenografía… Pero éste que hoy nace es un organismo vivo, imperfecto, susceptible de cambio. Es hora de subir el telón, encender el micro, pasar al ‘on’. Bienvenidos a Tráfico de EmocionesEstamos en el aire. 

El viaje de las palabras

http://www.manuelvaca.carbonmade.com/)

Ilustración de Manuel Vaca Jiménez 

De los pies a la cabeza. Así me recorrió esta ilustración, cuando la tuve en mis manos. Era para mí. Es muy Tráfico de Emociones. Es el viaje de las palabras desde que nacen hasta que se comparten en un susurro; así, soplando suave, con los ojos cerrados para mirar mejor, hacia adentro. 

Hacía tiempo que quería otra imagen como cabecera del blog, pero no encontraba nada que encajara en algo tan sencillo.

La ilustración es de Manuel Vaca Jiménez, a quien estoy muy agradecida por dejar que la use aquí. Tiene trabajos muy chulos. Os recomiendo pasar a echar un vistazo. Podéis hacerlo en:

http://www.haciendomonigotes.blogspot.com

http://www.manuelvaca.carbonmade.com/

 

 

Mientras haya páginas

Libroescultura de Su Blackwell.

Libroescultura de Su Blackwell.

Estamos diseñados para desaparecer. Somos arquitectura efímera, espacios pasajeros, fáciles de transportar, como stands de una feria. Esperamos plantados en un lugar, más o menos estratégico, a que alguien se nos acerque y se interese por ver qué ofrecemos.

En ese intercambio, mostramos nuestros proyectos. No estafamos a nadie, sólo buscamos con quién construir las certezas que darán sentido a nuestros pasos.

Una cajita de herramientas y algunas fichas con las que montar el coche, la casa, el niño y el perro, es todo lo que tenemos para cumplir una misión que ni siquiera elegimos. Pero a veces, las más, faltan o sobran tornillos, piezas, palabras y ganas. En otras ocasiones, logramos construir ese pequeño universo fantasma, un espejismo que luego, pasado el periodo de garantía, comenzará a estropearse, sin recambio ni devolución del tiempo invertido.

Pero igual, soñamos, nos reinventamos y, al abrigo de pequeñas dosis de consciencia, somos capaces de reactivar la capacidad de sorpresa, cambiando las certezas por preguntas donde importa más la búsqueda que la respuesta en sí.

Sólo así, abrazando a la incertidumbre como compañera de viaje, perderemos el miedo a tejer nuestras propias historias, aunque sean de papel. Aprovechemos, mientras haya páginas.